Frank.
Las dos semanas de reposo de Gerard transcurrieron rápidamente para ambos. Iba a visitarle diariamente, unas veces acompañado de Alicia, Jamia, Bob y los demás y otras, la mayoría, solo. Fueron estas veces en las que compartimos tantos momentos especiales, y las que me hicieron darme cuenta de que, si él antes era un amigo cercano, ahora podía afirmar que era mi mejor amigo, y creo que él pensaba lo mismo. Aunque decía que no le gustaba que fuera a verle tan a menudo porque le hacía sentirse como si de verdad estuviera enfermo, yo sabía que en el fondo quería mi compañía. Incluso había llegado a saltarme clases para poder estar con él.
Mis zapatillas, sucias y rotas, rozaban contra el asfalto de Belleville. Con la guitarra a la espalda, caminaba hacia la casa de Gerard, como ya era costumbre todas las tardes después de clase. Le había hecho prometer que este sería el último día que se quedaría en casa. Gerard ya se había recuperado completamente. y aunque me apenaba dejar atrás todas esas tardes juntos, no era bueno para él que faltaba a clase tanto tiempo. Él se reía a menudo de mí por comportarme a veces como si fuera su padre, más que su amigo.
Ni siquiera tuve tiempo de llamar al timbre. Gerard me esperaba, apoyado en la puerta de su casa, fumando. Sonrió al verme, y me ofreció una calada.
- Ya ni te molestas en fingir sorpresa cuando vengo...Si quieres que te deje solo, puedes decírmelo, ¿eh? - bromeé, al tiempo que la aceptaba.
- No seas estúpido - contestó, y echó una ojeada al objeto que cargaba en la espalda. - ¿La has traído?
- Claro - sonreí - ¿Subimos?
Comenzamos a ascender por las escaleras. La habitación de Gerard era oscura, muy oscura. Estaba situada en la buhardilla de la casa, por lo que el techo estaba inclinado hacia ambos lados, y la única luz que entraba desde el exterior provenía de una pequeña ventana en la parte superior de la pared central. El suelo era de madera, y las paredes estaban completamente cubiertas de dibujos y bocetos hechos por el propio Gerard. A la izquierda estaba el escritorio, permanentemente desordenado y cubierto de papeles. A su lado, el armario, con las puertas entreabiertas que dejaban ver el desorden en el interior, y al otro lado la cama, bajo los pies de la cual descansaba la guitarra de Gerard, enchufada a uno de sus amplificadores. Deposité la mía sobre su cama y me senté en el suelo. La habitación era realmente espaciosa, pero la decoración hacía que pareciera mucho más pequeña y oscura. Me gustaba esa sensación.
Gerard sacó mi guitarra de la funda y comenzó a tocar una melodía conocida, pero que no supe decir a qué canción pertenecía. Se la arranqué de las manos y me puse a tocar yo, esta vez una canción de the Misfits. Sabía que era su favorita, y vi como seguía la letra moviendo los labios, sin emitir sonido alguno. Me detuve en seco. Acababa de tener una idea.
- Canta. - le ordené, mientras le miraba fijamente.
- No. - Rehuía mi mirada.
-Hazlo, Gerard. Sé que sabes hacerlo. - Insistí. Ví como asentía levemente.
Volví al principio de la canción. Gerard comenzó a cantar al ritmo de mis acordes. Me gustó como combinaban su voz y mi guitarra. Parecían estar hechos para sonar juntos. La canción continuaba y nosotros seguíamos concentrados, como hipnotizados con cada nota y compenetrados como no lo habíamos estado nunca. Al acabar, Gerard escondió la cabeza entre sus rodillas, avergonzado. Me apresuré a hablar.
- Gerard, tío, eso ha sido...Impresionante. Cantas jodidamente bien - no decía ninguna mentira, pero algo me dijo que el no se lo creía.
- Yo...- continué - Joder, Gerard, formar un grupo siempre ha sido mi sueño. Pero no sé cantar, y no tengo una habilidad especial tocando la guitarra. Pero ahora te veo a tí, con esa voz...y...y... - no me salían las palabras - Me he dado cuenta de que quiero llegar a ser alguien en el mundo de la música, y quiero hacerlo contigo, Gerard.
Su mirada se perdía en el infinito. Hubo un minuto de silencio, tal vez dos, y luego reaccionó.
- Lo haremos, Frank. Tu y yo. Te lo prometo.
Yuutsu.
lunes, 1 de febrero de 2010
Capítulo III: Quiero hacerlo contigo.
Publicado por Seizethedayordie en 6:23
Etiquetas: Frank Iero, FRERARD, Gerard Way, My Chemical Romance
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