viernes, 12 de marzo de 2010

Capítulo XVI - Ceguera

Frank.

ANTES DE QUE FUERA CAPAZ DE EVITARLO, NUESTROS LABIOS VOLVIERON A JUNTARSE.
Se sentía tal y como lo recordaba; suave, dulce, cariñoso, pero sobre todo era lo que yo llevaba buscando tiempo y no me había dado cuenta. Lo que había soñado tantas veces y luego había olvidado al levantarme, lo que inconscientemente había querido siempre.

LO QUE VERDADERAMENTE ANSIABA.

Sus labios sobre los míos se movían con lentitud, esa lentitud y tranquilidad no me tranquilizó ya que traté de tener a Gerard lo más cerca de mi que pudiera.
Acaricié su pelo, suave al tacto, tan fino que se me escapaba entre los dedos.
Necesité apoyarme en la mesa para evitar caerme y traté de hacer que se agachase, situación nueva para mí.
-Frank-me susurró en el oído, pero me dio igual cualquier cosa que tuviera que decirme, cualquier sonido que no fuera el murmullo del salón que nos garantizaba intimidad.
-Frank-volvió a repetir y colocó uno de sus dedos sobre mis labios-¿Estás seguro de lo que estás haciendo?
Me quedé atónito y entonces comprendí.
La razón de nuestra última pelea había sido por una situación parecida, lo habíamos arreglado y yo, estúpido de mí, estaba volviendo a caer en el mismo error.
Pero… ¿Y si tal vez no era un error? ¿Y si era lo que siempre había debido tener y yo mismo me había convencido de lo contrario?
Evoqué el rostro de Alicia, pero en esta ocasión y comparándolos a los dos, supe las respuestas a todas mis preguntas.
No tuve más que mirar los ojos de Gerard, su boca, su pelo, recordar las sensaciones que me producía su presencia, como para saber que… efectivamente y aunque no lo había querido admitir, estaba…
¿Necesitaba pronunciar la palabra en mi cabeza para cerciorarme de que era cierta?
Si.
Lo necesitaba.
Estaba enamorado de él.
Suspiré aliviado y Gerard debió de interpretar mal el gesto porque se apartó de mí.
-¡No!-se me escapó-Gerard, no sabes lo equivocado que estaba. Cuando te decía que quería estar a tu lado para siempre no sabía con certeza lo que significaban esas palabras, pero ahora si lo se.
“Me ha costado un poco pero así ha sido”.
-Me alegra que pienses eso Frank-su voz sonó contenta, como antes, como al principio.
COMO SIEMPRE.
-Entonces…
-Entonces, Frank, entonces…-miró al techo una vez y luego volvió a mirarme a los ojos-No se que cojones vamos a hacer para solucionar esto.

Una sonrisa un tanto extraña se dibujó en mis labios.


SweetApocalyptic(L)

0 comentarios: